#55
Ella recuerda todo. Recuerda tu mano recorriendo su pierna la primera vez, de la primera noche. Una noche oscura como la boca del lobo. Una madrugada corta. Con un viento traicionero que jugaba contigo, que enredaba tu pelo. Recuerda cada recoveco de aquel lugar, cada detalle de los bosques en los que estaban al mismo tiempo. Es que no te lo creerás, pero ella se acuerda de hasta como le supieron tus labios aquella primera vez, a alcohol... del tacto que tuvieron. Del calor que despedían y de la forma en la que besaban. Se acuerda de que empezaron en un lugar y acabaron pegados a otro. Se acuerda del suelo, de los árboles, de la noche, del viento oscuro y terrible, del viento asustado y lleno de paz. Ella recuerda cada instante, tu mirada cuando te acercabas a besarla ahogando una sonrisa. De la excusa que tuvo su primer beso, su primera caricia, su primer abrazo. Ella recuerda todo, la forma en la que le mirabas el escote. O lo que ella sentía al verte de camisa. Lo que ella sentía buscándote entre la gente, sintiéndose esclava de tus ojos entre la multitud. Recuerda llevar vans, y cruzarse contigo en una plaza de cemento a ochocientos grados. Pero saber estando en mitad de algún lugar de Santiago, que eras tú. Ella lo sabía y te distinguía entre el resto, solo quería encontrarse contigo y tener una excusa para sonreírte. A ella le gustaba sonreírte. Ella recuerda todo, joder, todo, la primera vez que te vio, tu risa en mitad del parque, el desdén de tú mirada. De la primera razón que tuvo para amarte y desearte, de las razones que tú le dabas para no quererla. Pero le daba miedo dejarlo por escrito, porque hasta aquel entonces estaba harta de llorar. Así que imagínate como está ahora, recordando todo. Que triste. Creo que ella piensa que es suficiente. Ni se te ocurra decir que ella no te recuerda, porque es eso lo que la mantiene con vida. Yo lo veo, y ella lo sabe: a veces lo asume, otras veces se las arregla con un todo va bien y no hay más. Para ella siempre hay algo más, siempre hay una razón para no disfrutar del todo, para sentirse culpable, para no sentirse desgraciada un día y hacerlo los tres días siguientes.
Hoy no.
Ver en Google Chrome, 1280 x 800.